Qué se atiende en la consulta
La consulta dermatológica cubre las condiciones más frecuentes de la piel, el cabello y las uñas. En una primera cita se revisa el motivo por el que consultas, los antecedentes relevantes y se examina la zona afectada.
- Acné en cualquiera de sus formas y grados
- Dermatitis atópica, seborreica y de contacto
- Verrugas y lesiones por virus del papiloma humano
- Psoriasis y vitíligo
- Rosácea y enrojecimiento facial persistente
- Valoración de lunares y lesiones nuevas o que cambiaron
- Infecciones de piel y uñas, incluidas las micosis
- Caída del cabello, que puede derivar a valoración tricológica
Cómo es la primera cita
La consulta dura lo necesario para examinar la piel con calma. Se revisa la historia del problema —cuándo empezó, qué lo empeora, qué tratamientos se han intentado antes— y se hace el examen físico, con dermatoscopia cuando la lesión lo requiere.
Al final sales con un diagnóstico o con un plan para llegar a él, y con indicaciones escritas de qué hacer. Si hace falta una biopsia, un cultivo o exámenes de sangre, se explica por qué y para qué.
Cuándo consultar sin esperar
Hay señales que no conviene dejar pasar: un lunar que cambia de forma, color o tamaño; una lesión que sangra o no cierra en varias semanas; una erupción que se extiende rápido o viene con fiebre; o una caída de cabello brusca.
El punto de partida siempre es una valoración presencial. Sin examinar la piel no es posible indicar un tratamiento con responsabilidad, y cualquier plan que se ofrezca sin verte primero debería levantar sospechas.